sábado, 17 de agosto de 2013

Hospitales

La cuerda se rompe entre este incómodo sillón donde estoy yo y la cama
(inmensa ahora ante mis ojos) donde estás tu, dormida.

No espero nada de esta noche, como tú tampoco esperas nada de mi.

Porque nada puedo hacer ya ni me quedan palabras de amor ni siquiera
palabras de despedida.

Estoy cansado y esta habitación me paraliza.

Voy al baño y me miro al espejo, desde cuando
dejé de afeitarme, me pregunto
pasan diez segundos y me vuelvo a hacer la misma pregunta:
desde cuando

Abandonarse es una opción más, ahora entiendo
1. La división de las estrellas
2. El beso inmaculado en cada encuentro
3. El silencio de la música

Me siento otra vez y trato de dormir. Casi lo consigo.
Es entonces cuando te despiertas, abres los ojos y la boca
como
si hubieras visto un fantasma
pero estás sonriendo
y sigues con los ojos abiertos, la boca abierta
caen dos lágrimas en el justo momento en el que dices
"Estoy Bien"


martes, 13 de agosto de 2013

No me mientas

por una vez, recuerda

el amor eterno del delfín
los incansables arpegios del Maestro

por favor, recuerda

histérica por la mañana, la ducha
la reacción en cadena del edificio

cerrando os ojos, recuerda

cómo el hambre se apoderó de tu cuerpo
las lunas solapándose noche tras noche

baila, tiembla, recuerda

los gritos de las tortugas al llegar a la playa
un oasis lleno de mujeres calvas
islas enteras arrasadas por el silencio


martes, 16 de abril de 2013

Dos gotas de sangre

Encuentras un pedazo de algo que parece un cristal, te cortas la mano y, lentamente, reparas en la herida

Alguien te toca el hombro, y mientras te das la vuelta, ves cómo dos gotas de sangre
caen al suelo, apenas distanciadas por el tamaño de otra gota imaginaria

Te hacen una pregunta pero no entiendes el idioma, tampoco sabes interpretar la expresión de estas caras, sus movimientos bruscos y exagerados, sudas y no puedes abrir bien los ojos, es este sol, o serán los demonios

Sigues caminando y buscas una farmacia, pero avanzas por las calles y en el horizonte solo quedan puentes y carreteras que se cruzan a distintos niveles, espirales de asfalto como aquellos maravillosos juguetes aunque sin luces ni coches de choque ni hermanos que los empujen y es cuando un llanto de bebé te devuelve al punto de partida, hoy

Pero antes de todo esto, estabas pensando en la escalera, en cuantos peldaños tenía la escalera, en cómo subirás la escalera y cogerás aliento para decirselo