la sangre anula a la razón
constantemente
la sangre se impone al espejo
no importa lo que veas en él
al idiota, al proyecto de una buena persona
la sangre dicta al corazón
lo que la razón no pudo retener
lo mantiene vivo
en las pulsaciones convenidas
lo ahoga cuando sea necesario
hasta la muerte
pero es que
sin sangre no hay corazón que valga
su peso en lágrimas
constantemente
la sangre se impone al espejo
no importa lo que veas en él
al idiota, al proyecto de una buena persona
la sangre dicta al corazón
lo que la razón no pudo retener
lo mantiene vivo
en las pulsaciones convenidas
lo ahoga cuando sea necesario
hasta la muerte
pero es que
sin sangre no hay corazón que valga
su peso en lágrimas