martes, 16 de abril de 2013

Dos gotas de sangre

Encuentras un pedazo de algo que parece un cristal, te cortas la mano y, lentamente, reparas en la herida

Alguien te toca el hombro, y mientras te das la vuelta, ves cómo dos gotas de sangre
caen al suelo, apenas distanciadas por el tamaño de otra gota imaginaria

Te hacen una pregunta pero no entiendes el idioma, tampoco sabes interpretar la expresión de estas caras, sus movimientos bruscos y exagerados, sudas y no puedes abrir bien los ojos, es este sol, o serán los demonios

Sigues caminando y buscas una farmacia, pero avanzas por las calles y en el horizonte solo quedan puentes y carreteras que se cruzan a distintos niveles, espirales de asfalto como aquellos maravillosos juguetes aunque sin luces ni coches de choque ni hermanos que los empujen y es cuando un llanto de bebé te devuelve al punto de partida, hoy

Pero antes de todo esto, estabas pensando en la escalera, en cuantos peldaños tenía la escalera, en cómo subirás la escalera y cogerás aliento para decirselo