Tuve un impulso de salir corriendo y coger el primer avión
No fui capaz
Demasiado tiempo perdiendo el tiempo
Llamé por teléfono varias veces
para oír varias veces la misma historia
contada varias veces por distintas personas
Esto me gusta, la música
Mil voces orquestadas persiguiendo algo
Recorría las mismas calles arriba y abajo
los tendederos no sabían de qué iba esto
pero ya me conocían, no mucho pero lo suficiente
para no llamar a la policía
De vez en cuando paraba y me arrodillaba en la calle para tomar aire
y rezar algo
Durante varios días, la misma historia una y otra vez
no había ya aviones que pudieran ayudarme
ni leña suficiente para calentar la habitación
Asi que simplemente lo dejé pasar
Acomódate, le decía
No tengo nada que ofrecerte, pero puedes quedarte
y espero que mueras otra vez, pronto
Recibí la llamada del director del banco
cuando acepté un café de Sandra, la mexicana
Estaba dentro de su cafetería y sonó el teléfono
no recordaba que tenía una cuenta de banco
Allí
un seguro de vida, inmejorables condiciones
No sé cuántas vidas he vivido, sinceramente
y se puso a toser
Seguramente muchas
en todas he visto cosas buenas y malas
y he cantado algunas canciones sobre ello
¿Recuerdas “All your lovin”? pues esa mierda la canté mucho
durante un temporada algo extraña
cuando lo del pánico a volar, salvo con ella
y la colección de revistas
pero luego (ya sabes lo que pasó ) dejé de cantar y de volar para siempre
Acabé el café y me fui sin pagar
Lloraba mientras me dirigía al banco
El guardia me miro extrañado
pero no pudo hacer nada cuando saqué el cuchillo de la chaqueta
y me dirigí corriendo al despacho del fondo
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