los pequeños símbolos
que cuelgan de tus ojos
dicen tanto de mi secuestro
al final, un puñado de pecados
un remanso de estúpidas postales
el ocaso de un cuerpo joven, vibrante
malherido por el nocturno
rebelde ante la nueva vida que avanza imparable
el cambio de piel inesperado
los pequeños símbolos
que cuelgan de tus ojos
por cada uno de aquellos besos
que cuelgan de tus ojos
dicen tanto de mi secuestro
al final, un puñado de pecados
un remanso de estúpidas postales
el ocaso de un cuerpo joven, vibrante
malherido por el nocturno
rebelde ante la nueva vida que avanza imparable
el cambio de piel inesperado
los pequeños símbolos
que cuelgan de tus ojos
por cada uno de aquellos besos
...el cambio de piel inesperado... Es curioso cómo lo primero que a veces se estraña cuando mutas de persona es la piel. Hay pieles que no congenian, que no empastan y es imposible plasmarlas.
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